Fotografía de Annie Ray
© Family Eldercare
«Siempre he pensado que la tierra es algo muy valioso», nos contó Emily Moreland. «Eso me lo enseñó mi padre».
Su infancia estuvo llena de viajes al aire libre, de aprendizaje y de risas… y también de tragedia. La hermana menor de Emily falleció en un accidente de coche cuando era aún muy joven. Esto conmocionó a toda la familia, pero permitió a Emily volver a ser testigo de la gran fortaleza y el amor de su madre; en palabras de Emily: «Mi madre era un ángel enviado del cielo».
Emily acabó casándose con su amor de la infancia, Bill, y juntos tuvieron tres hijos. Fue una época ajetreada pero feliz, en la que Emily también trabajaba como agente inmobiliaria. Siempre creativa y ambiciosa, se le ocurrió que debería montar su propia empresa inmobiliaria.
Moreland Properties se fundó en 1986 y, un año después, la tragedia volvió a golpear. Durante unas vacaciones en familia, Bill empezó a encontrarse mal. Era plena noche cuando Emily lo llevó al hospital. Pero Bill solo aguantó unas horas.
Emily tuvo que volver al hotel y darles la noticia a sus hijos, que estaban durmiendo. «Fue una de las cosas más difíciles que he tenido que hacer nunca», afirmó.
Emily era ahora madre soltera y estaba más decidida que nunca a que su negocio inmobiliario fuera un éxito. ¡Y vaya si lo consiguió!
Moreland Properties es hoy en día una de las principales agencias inmobiliarias de la ciudad, admirada por su compromiso con el centro de Texas, en lugar de optar por la expansión a nivel nacional. Emily ha aprovechado su buena suerte para devolver algo a la ciudad que ama. Desempeñó un papel fundamental en la creación del Long Center for the Performing Arts, una espectacular aportación a Austin. Emily también colabora activamente con la Cruz Roja del centro de Texas y en diversas iniciativas de vivienda asequible. Además, se asegura de que sus propios empleados también participen en actividades de servicio a la comunidad.
Emily añadió que Family Eldercare es una parte fundamental de nuestra comunidad. «Todos necesitamos un sistema de apoyo sólido a nuestro alrededor a medida que nos hacemos mayores», afirmó. «Si mis circunstancias fueran un poco diferentes, necesitaría Family Eldercare. Es reconfortante saber que están ahí para tantas personas que no tienen a quién más recurrir».
Gracias, Emily, por todo lo que has aportado a Austin.